¿El porno puede arruinar las relaciones de pareja?

¿Para qué vamos a negarlo? A todos nos encanta ver pornografía, ya sea que tengamos una pareja sexual estable o estemos solteros: un video de sexo nos resulta de lo más entretenido. Pero, ¿sabías que en la relación de pareja puede convertirse en un lastre?

Las encuestas indican que, si uno de los dos integrantes dedica parte de su tiempo a consumir cualquier clase de escenas explícitas sexuales, el riesgo de ruptura puede hasta triplicarse. Curioso, ¿no? En vez de aumentar nuestra vida sexual, la pone en riesgo. Pero, ¿por qué nos pasa esto?, ¿Qué dicen las encuestas?

Parejas viendo porno les puede afectar Porno en la relaciones de parejas

Cualquiera pensaría que sí puedes tener sexo a diario la pornografía debería quedar en el pasado, o, por el contrario, aumentar la pasión de la relación, pero las investigaciones de la Universidad Oklahoma nos muestran resultados desalentadores: nuestra querida amiga, la pornografía, puede destruir las relaciones de pareja.

Esto pasa porque, en el 10% de los casos, la pornografía es preferida por sobre las relaciones sexuales con la pareja, esto en torno a los hombres, porque si hablamos de nosotras, la probabilidad de ruptura se triplica, en especial cuando el material sexual que consumimos muestra hombres con miembros viriles de tamaños desproporcionados (pero, si nos gustan grandes, ¿cómo negárnoslo?.

¿De verdad es un problema el porno para las relaciones de pareja?

Las explicaciones sobre cómo influye en las relaciones de pareja la pornografía son diversas, pero casi todos los expertos señalan que se debe a problemas que se desencadenan como consecuencias del consumo excesivo, en solitario y a escondidas del material pornográfico.
Estas conductas suelen desencadenar en nosotras los celos y las desconfianzas.  En la gran parte de los casos las mujeres terminan por aburrirse y la relación finaliza.

Ahora, cuando la conducta es a la inversa y somos nosotras las que nos aislamos para verlo, podemos terminar por acomplejarlos con que no nos complacen lo suficiente y acabar cada uno por su lado. De cualquier forma, el resultado parece ser el mismo: las relaciones de pareja terminan.
O quizás no.

Personalmente, estamos seguras que el problema no es la pornografía, sino la comunicación y la confianza de la pareja. Si tienes a alguien estable y existe entre ustedes la confianza necesaria, créeme, jamás verás la pornografía sola y tu pareja no hará otra cosa que impacientarse por sentarse a tu lado en esos momentos (o por tocarte, cualquiera es válida).

Así que, no dudes que la experiencia nos ha demostrado que la pornografía en las relaciones de pareja puede ser esa solución que espante la monotonía y traiga consigo una fuente inagotable de fantasías que te impida querer salir del cuarto (¡Y bendito sea ese encierro!).
Mi consejo: inclúyela si tú y tu pareja están listos para ella, si no, descártala hasta que lo estén. Recuerda: la pornografía será la causa de la ruptura de las relaciones de pareja si éstas tienen unas bases poco sólidas, de lo contrario, lo único que hará será dejarte agotada por las largas sesiones de sexo que disfrutarás.